Más allá de las posibilidades económicas que posean los nacidos bajo el signo Leo, la mayoría de las veces suelen arreglarse para hacer una mansión de un rancho. Sea lo que fuere logra dar a su cuarto un aire refinado y especial. El peligro para nosotros puede estar no obstante en un gusto garrafal por los adornos trasedentales y las tapicerías sobrecargadas, que pueden ocasionar dureza en los invitados y en nosotros mismos llegan a molestarnos. Y es que, según el feng shui, el exceso de elementos decorativos demanda muchísima atención y es desgastante

Otra dificultad que se nos puede presentar, tiene que ver con nuestra necesidad de luz y apego a los cuartos con amplios ventanales pues, según el feng shui, la energía sale y entra de una habitación con tal prisa que se crean campos enormemente energéticos. Las personas que se hallan en cuartos tan iluminados se sienten intranquilas y no concilian un buen sueño. Una solución sería usar ventanales de artesanía que filtran gradualmente la energía.